Canto nacional
Ernesto Cardenal, Ediciones Carlos Loblé, 1977, 58 p. Rústica con solapas en buen estado, 19.2 x 11.8 cm #elarbollibreriadeuso
Otra vez Ernesto Cardenal canta. A Nicaragua, la tierra de que todo nicaragüense quisiera ser extranjero para irse a ella. Canto a la tierra y a los volcanes, a los ríos y a los lagos, a los grandes aguaceros alegres y a los cafetales y a las flores, al calor y al olor de Nicaragua. Con la voz de los pájaros, tal vez las aves más bellas de la tierra, cada una con una palabra y una música. Canto sacerdotal a la tierra que mana leche y miel como una mujer. Pero también canto profético a la tierra profanada, con la voz de las inditas que han ido a la iglesia desnudas, por no tener nada que ponerse; con la voz del muchacho que mató el Mayor y el cadáver fue echado en el cráter del volcán Masaya; con la voz de Sandino contra marinos que han venido al rancho a violar a la muchacha. Porque del vientre de los oprimidos nacerá la revolución: canto revolucionario. Amanecer de un nuevo día y nuevas relaciones de producción. Sacerdote, revolucionario y profeta, Cardenal poeta en sí lo funde todo: Canto Nacional, para Nicaragua, la bella y la oprimida, y para América, porque esa es también la misión del poeta. Triunfo nacional y definitivo como dijo Darío. Y después será internacional, dijo Sandino. El proceso empieza en las estrellas, en la palabra del poeta. Pero ¿quién dice que es mentira? América está a la entrada de la tierra prometida. Tras la opresión la liberación.